Destino, 301 páginas, 20 euros
Como en su libro anterior “Un encargo difícil”, Zarraluki nos vuelve a situar la acción de su relato en una pequeña comunidad, apartada de la gran urbe, en el que nos dibuja de forma sencilla a unos personajes cuya vida sufre una rápida transformación. Un hijo y sus padres con su nueva relación familiar; una hostelera, antigua anarquista hosca y solitaria; una italiana a la que su riqueza no le ha proporcionado nada; una joven taxista dubitante ante su próximo matrimonio; la pareja formada por una antigua profesora de literatura y un acompañante que es una gran creación psicológica. Un retablo de personajes magistralmente creados que conforman una buena novela.
