Destino, 379 páginas, 17,50 euros
De nuevo Silva con su relato policíaco huye de los estereotipos con que otros autores del género han triunfado. No existe un suspense absoluto, ni un final inesperado; no hay un detective o dos, siempre jóvenes y guapos. Por el contrario la trama es lógica y su desarrollo el adecuado; el final es consecuente con el planteamiento; los detectives son dos guardias civiles del grupo de homicidios que no son guapos, no usan la cama o al menos nadie se entera y se hacen viejos y con manías como todo el mundo. Pinceladas psicológicas, culturales y una cuarta novela del sargento Bebilacqua y la cabo Chamorro excelente.
viernes, 23 de noviembre de 2007
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